Calidad del aire en Ciudad de Guatemala: análisis local de PM1, PM2.5 y PM10 en zona 12

Carlos Bolaños

Autor

Carlos Bolaños

Publicado

13 de marzo de 2026

calidad del aire
contaminación del aire
monitoreo de calidad del aire Guatemala
PM2.5
PM10

La calidad del aire en Ciudad de Guatemala es un tema que debería importar mucho más de lo que normalmente importa. Cuando hay bruma, humo o una sensación extraña en el ambiente, muchas personas lo notan, pero pocas veces se cuenta con datos locales suficientes para entender qué está pasando en una zona específica, a qué hora empeora y si se trata de un hecho aislado o de un patrón que se repite. La contaminación del aire exterior es un problema importante de salud pública en todo el mundo, y la Organización Mundial de la Salud advierte que está relacionada con enfermedad cardiovascular, enfermedad respiratoria y cáncer de pulmón.

En este artículo se analiza un punto de medición ubicado en zona 12, en el sector de Aguilar Batres / USAC, con datos registrados entre el 13 de febrero y el 12 de marzo de 2026. El objetivo no es afirmar que un solo sensor represente toda la ciudad, sino mostrar algo mucho más útil: que medir localmente sí cambia la calidad del análisis y permite entender mejor cómo se comportan las partículas suspendidas en el aire en una zona concreta.


¿Qué significa “calidad del aire”?

La calidad del aire es una forma de describir qué tan limpio o contaminado está el aire que respiramos. En la práctica, se evalúa a partir de contaminantes específicos, entre ellos el material particulado, el ozono, el dióxido de nitrógeno, el dióxido de azufre y el monóxido de carbono. En temas urbanos, una de las variables más importantes es precisamente el material particulado, porque se trata de una mezcla de partículas sólidas y gotitas líquidas suspendidas en el aire, capaces de penetrar en el sistema respiratorio.

Cuando la gente busca en internet frases como “calidad del aire en Ciudad de Guatemala”, muchas veces en realidad quiere responder preguntas más concretas: si el aire está limpio o no, si hay humo, si el polvo puede afectar la salud, si es peligroso hacer ejercicio afuera, si los niños o adultos mayores deben tener más cuidado, o por qué ciertos días el ambiente se siente más pesado. Esas son exactamente las dudas que este artículo intenta resolver de una manera clara, útil y basada en datos.

¿Qué son PM1, PM2.5 y PM10?

Cuando un sensor reporta PM1, PM2.5 y PM10, no está diciendo el nombre químico exacto de cada partícula. Lo que está haciendo es clasificar la concentración de partículas según su tamaño aerodinámico equivalente.

  • PM10 agrupa partículas inhalables de hasta 10 micrómetros de diámetro.
  • PM2.5 agrupa partículas finas de hasta 2.5 micrómetros.
  • PM1 se refiere a una fracción todavía más fina, con partículas de hasta 1 micrómetro.

Eso significa que la diferencia principal entre PM1, PM2.5 y PM10 no es “el tipo de suciedad” como tal, sino el tamaño de la partícula. Y el tamaño importa muchísimo, porque determina qué tan profundamente puede entrar en el sistema respiratorio. La EPA explica que las partículas menores a 10 micrómetros pueden entrar profundamente en los pulmones, y que las partículas menores a 2.5 micrómetros representan el mayor riesgo para la salud entre las fracciones reguladas. La OMS añade que la PM2.5 puede atravesar los pulmones y llegar al torrente sanguíneo.

¿Qué detecta cada fracción de partículas?

Aquí hay una aclaración importante: PM1, PM2.5 y PM10 no identifican una sustancia específica, sino una fracción de tamaño. En otras palabras, un sensor de partículas no te dice por sí solo “esto es ceniza”, “esto es hollín” o “esto es polvo de construcción” con certeza química. Lo que sí te dice es cuánto material particulado hay dentro de cada rango de tamaño.

Aun así, por el comportamiento típico de las fuentes de emisión, se pueden hacer interpretaciones razonables:

PM10

La fracción PM10 suele incluir partículas más gruesas e inhalables. En esta categoría puede influir el polvo resuspendido de calles, tierra, construcción, ceniza, ciertos residuos mecánicos y parte del material biológico como polen o esporas, aunque la composición exacta depende del entorno. La EPA señala que el material particulado puede provenir directamente de sitios de construcción, caminos no pavimentados, campos, chimeneas o incendios.

PM2.5

La fracción PM2.5 representa partículas más finas, y por eso suele asociarse con humo, hollín, combustión, emisiones vehiculares e industriales y partículas secundarias formadas en la atmósfera a partir de otros contaminantes. La EPA explica que muchas partículas finas se forman en el aire como resultado de reacciones complejas de contaminantes emitidos por automóviles, industrias y otras fuentes.

PM1

La fracción PM1 es todavía más pequeña. Su lectura puede ser muy útil para detectar la parte más fina de un episodio de contaminación, especialmente cuando hay combustión, humo o aerosoles finos. La literatura científica sobre PM1 la describe como la fracción submicrónica, es decir, por debajo de 1 micrómetro, y destaca que puede penetrar muy profundamente en las vías respiratorias.

Dicho de una forma sencilla: PM10 ayuda a ver mejor la parte más gruesa e inhalable del material particulado; PM2.5 es clave para interpretar la contaminación fina con más relevancia en salud pública; y PM1 aporta una capa técnica adicional para entender la fracción más fina del episodio.

¿Por qué importan tanto estas partículas para la salud?

La contaminación por partículas no es solamente un problema visual ni una molestia pasajera. La OMS considera la contaminación del aire como uno de los mayores riesgos ambientales para la salud y estima que la contaminación del aire exterior causó 4.2 millones de muertes prematuras en 2019. La evidencia también relaciona la exposición con cardiopatía isquémica, accidente cerebrovascular, EPOC, infecciones respiratorias y cáncer de pulmón.

La EPA añade que la exposición a material particulado se asocia con asma agravada, disminución de la función pulmonar, irritación de las vías respiratorias, tos, dificultad para respirar, arritmias y ataques cardíacos no fatales. Los grupos más vulnerables incluyen niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardíacas o pulmonares.

Por eso, cuando alguien pregunta “¿la contaminación del aire realmente afecta la salud?”, la respuesta es sí. Y cuando pregunta “¿solo afecta si se ve mucho humo?”, la respuesta también es no. Parte del problema está precisamente en las partículas más finas, que no siempre son evidentes a simple vista.

Cómo se analizaron los datos de este punto de medición

Para este análisis se revisó el historial del sensor entre el 13 de febrero y el 12 de marzo de 2026. Como no todos los días tenían exactamente la misma cantidad de registros, primero se agruparon las lecturas en promedios horarios y luego en promedios diarios, de manera que los días con más muestras no pesaran artificialmente más que otros.

Además, para comparar los datos contra valores guía diarios de salud, se tomaron aparte los 24 días con cobertura completa de 24 horas, dejando fuera el primer y el último día del archivo porque son días parciales.

Qué muestran los datos en zona 12

Los datos dejan una conclusión clara: el problema no fue un solo pico aislado. Durante el período analizado aparecieron varios días con concentraciones elevadas, especialmente a mediados de febrero, y también un repunte muy visible el 11 de marzo en la tarde y noche.

En el período completo, los promedios horarios fueron aproximadamente:

  • PM1: 17.2 µg/m³
  • PM2.5: 27.2 µg/m³
  • PM10: 31.2 µg/m³

Eso ya sugiere una presencia sostenida de partículas finas y no solo de material grueso o polvo visible.

Si se toman únicamente los 24 días completos para comparar con los valores guía diarios de la OMS, el resultado también es revelador. En esos 24 días:

  • 18 días superaron el valor guía diario de PM2.5 = 15 µg/m³
  • 8 días superaron el valor guía diario de PM10 = 45 µg/m³

En otras palabras, en este punto de medición hubo una frecuencia importante de días con concentraciones por encima de lo deseable para exposición de corto plazo.

Qué días fueron los más altos

Los promedios diarios más altos de la serie se concentraron sobre todo entre el 15 y el 21 de febrero. El día con mayor promedio diario de PM2.5 fue el 17 de febrero, con aproximadamente 47.2 µg/m³. Ese mismo día, el promedio diario de PM10 rondó los 58.0 µg/m³.

También destacaron el 19 de febrero, el 16 de febrero y el 21 de febrero, todos con niveles elevados. Esto es importante porque muestra que el comportamiento no depende de una sola fecha llamativa: hubo varios episodios relevantes dentro del mismo período.

El evento del 11 de marzo: un ejemplo fácil de entender

Aunque los días más altos del período estuvieron en febrero, el 11 de marzo sirve muy bien como ejemplo porque el aumento se ve con mucha claridad en pocas horas.

Ese día, en el punto de zona 12:

  • PM1 pasó de 13 µg/m³ a las 14:00 a 40 µg/m³ a las 19:00
  • PM2.5 pasó de 15 µg/m³ a las 14:00 a 66 µg/m³ a las 19:00
  • PM10 pasó de 15 µg/m³ a las 14:00 a un máximo de 78 µg/m³ a las 21:00

Es decir, la calidad del aire cambió de forma marcada en cuestión de horas, y lo hizo en las tres fracciones: la más fina, la fina y la inhalable más gruesa.

[Insertar imagen 2 aquí: gráfica del 11 de marzo con resalte del aumento en la tarde y noche]

¿A qué hora empeora más la calidad del aire?

Cuando se agrupan los datos por franjas horarias, aparece otro patrón interesante: en este punto de medición, la noche fue el tramo con mayores concentraciones promedio.

Los promedios por franja quedaron aproximadamente así:

Madrugada

  • PM1: 16.4 µg/m³
  • PM2.5: 26.5 µg/m³
  • PM10: 30.3 µg/m³

Mañana

  • PM1: 15.7 µg/m³
  • PM2.5: 25.2 µg/m³
  • PM10: 28.5 µg/m³

Tarde

  • PM1: 15.9 µg/m³
  • PM2.5: 24.5 µg/m³
  • PM10: 28.0 µg/m³

Noche

  • PM1: 20.7 µg/m³
  • PM2.5: 32.7 µg/m³
  • PM10: 38.2 µg/m³

Eso no significa que siempre vaya a ser así en toda la ciudad, pero sí muestra que en este punto local la noche fue el tramo más cargado. Este hallazgo es útil porque mucha gente se pregunta si la contaminación “sube” en ciertas horas, y la respuesta es que sí puede variar bastante por horario.

Qué podría explicar estos cambios

Un punto importante es no sobreinterpretar lo que un sensor puede decir. Un sensor de partículas no identifica por sí solo la fuente exacta del episodio. No puede confirmar químicamente si el aumento provino de tráfico, humo, incendios, polvo, construcción o una mezcla de varias fuentes.

Lo que sí se puede decir con bastante seguridad es que los cambios observados son compatibles con episodios de aumento de material particulado, y que el material particulado puede venir tanto de emisiones directas como de formación secundaria en la atmósfera. La EPA menciona como fuentes directas sitios de construcción, caminos no pavimentados, campos, chimeneas e incendios, y como fuentes indirectas procesos atmosféricos a partir de contaminantes emitidos por automóviles, industrias y plantas de energía.

En términos prácticos, eso significa que para entender realmente el origen de un episodio hacen falta más datos: más puntos de medición, información meteorológica, contexto local y, en algunos casos, análisis complementario.

Por qué medir solo un punto no basta para describir toda la ciudad

Un solo punto de medición puede ser muy valioso, pero no puede describir por completo lo que pasa en toda Ciudad de Guatemala. La contaminación del aire cambia según la cercanía a tráfico, zonas de mayor actividad, topografía, corrientes de aire, densidad urbana y eventos puntuales del entorno.

Eso hace que la idea de “la calidad del aire de la ciudad” sea útil como referencia general, pero insuficiente para muchas decisiones concretas. Una escuela, una universidad, una industria, un residencial o una clínica podrían beneficiarse mucho más de saber qué pasa en su zona, no solo en un punto lejano o en una cifra resumida para toda la ciudad.

Qué valor aporta el monitoreo continuo

La gran ventaja del monitoreo continuo es que no depende solo de la percepción humana. En vez de quedarse con frases como “hoy se sentía más humo” o “anoche el aire estaba pesado”, permite ver tendencias, comparar días, detectar picos, medir duración y construir historial.

Eso cambia por completo la conversación. Ya no se trata solo de observar el ambiente, sino de medirlo. Y cuando una variable se puede medir de forma continua, también se puede analizar mejor, documentar, comparar y usar para tomar decisiones.

En sistemas de monitoreo inalámbrico, además, se vuelve más fácil desplegar puntos de medición en varios lugares sin instalaciones complejas. Eso puede ser útil para proyectos ambientales, salud ocupacional, campus universitarios, edificios, plantas industriales, residenciales o cualquier operación que quiera entender mejor su entorno.

Qué nos enseña este caso de zona 12

Este punto de monitoreo deja varias enseñanzas claras.

La primera es que sí existen episodios notorios de aumento en PM1, PM2.5 y PM10.

La segunda es que la contaminación no se comporta igual todo el tiempo, sino que cambia por día y por hora.

La tercera es que la PM2.5 merece especial atención, porque es la fracción fina con más relevancia en guías internacionales de salud y porque fue la que superó más veces el valor guía diario de la OMS dentro de los días completos analizados.

Y la cuarta es que medir mejor cambia la calidad del diagnóstico. Un solo dato aislado puede llamar la atención. Un historial continuo permite entender.

Conclusión

La calidad del aire en Ciudad de Guatemala no debería tratarse como un tema lejano o abstracto. Es una variable ambiental que influye en la salud, en el bienestar y en la forma en que entendemos el entorno urbano.

Los datos analizados en zona 12 muestran que hubo varios días con concentraciones elevadas de partículas, que el comportamiento cambió según el horario y que la noche tendió a concentrar los promedios más altos en este punto. También muestran algo todavía más importante: que la medición local e histórica sí aporta valor real.

Cuando se habla de contaminación del aire, lo que no se mide bien se entiende mal. Y mientras más puntos confiables existan, mejor podremos interpretar lo que realmente está pasando en cada zona de la ciudad.


Preguntas frecuentes sobre contaminación y calidad del aire en Ciudad de Guatemala

¿Qué es la contaminación del aire?

Es la presencia de contaminantes en el aire en concentraciones que pueden afectar la salud, el ambiente o ambos. Entre esos contaminantes están las partículas suspendidas, el ozono, el dióxido de nitrógeno, el monóxido de carbono y otros.

¿Qué significa PM en calidad del aire?

PM significa particulate matter, o material particulado. Es una mezcla de partículas sólidas y gotitas líquidas suspendidas en el aire.

¿Qué diferencia hay entre PM1, PM2.5 y PM10?

La diferencia principal es el tamaño. PM10 incluye partículas de hasta 10 micrómetros, PM2.5 de hasta 2.5 micrómetros y PM1 de hasta 1 micrómetro. Mientras más pequeñas son, más profundamente pueden penetrar en las vías respiratorias.

¿Qué detecta un sensor de PM1, PM2.5 y PM10?

Detecta la concentración de partículas por rangos de tamaño. No identifica por sí solo la composición química exacta de cada partícula, pero sí muestra cuánto material particulado hay dentro de cada fracción.

¿PM10 es solo polvo?

No necesariamente. PM10 puede incluir polvo, ceniza, material resuspendido, partículas de construcción y otros componentes inhalables de mayor tamaño relativo dentro del material particulado.

¿PM2.5 tiene que ver con humo y combustión?

Con mucha frecuencia sí. La PM2.5 suele asociarse a humo, hollín y partículas finas derivadas de combustión y de procesos atmosféricos secundarios.

¿PM1 por qué es importante?

Porque ayuda a ver la fracción más fina del episodio. Esa fracción puede penetrar muy profundamente en las vías respiratorias y aportar una señal técnica valiosa cuando hay contaminación por humo o aerosoles finos.

¿Cómo afecta la contaminación del aire a la salud?

Puede afectar pulmones y corazón. La evidencia la relaciona con tos, irritación de vías respiratorias, dificultad para respirar, asma agravada, disminución de la función pulmonar, arritmias y otros efectos serios.

¿Quiénes deben tener más cuidado?

Niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardíacas o pulmonares suelen ser más vulnerables a la exposición a material particulado.

¿Qué valores guía usa la OMS para partículas?

La guía global de la OMS de 2021 establece valores guía de 24 horas de 15 µg/m³ para PM2.5 y 45 µg/m³ para PM10.

¿Qué mostró este punto de medición en zona 12?

Mostró varios días con niveles elevados, especialmente a mediados de febrero, y un repunte claro el 11 de marzo en la tarde y noche. En los 24 días completos analizados, 18 superaron el valor guía diario de PM2.5 y 8 superaron el de PM10.

¿La calidad del aire cambia según la hora?

Sí. En este punto de medición, la noche presentó los promedios más altos del período para PM1, PM2.5 y PM10.

¿Un solo sensor basta para entender toda la ciudad?

No. Sirve mucho como referencia local, pero una ciudad necesita más puntos para entender diferencias entre zonas y horarios.

¿Por qué conviene medir la calidad del aire de forma continua?

Porque permite ver tendencias, detectar picos, comparar días, construir historial y tomar decisiones con más fundamento, en lugar de depender solo de percepciones o datos aislados.


En SESCOM Central de Telemetría desarrollamos soluciones inalámbricas de monitoreo que permiten visualizar variables ambientales en tiempo real e histórico desde una plataforma centralizada. En temas como calidad del aire, contar con datos locales y continuos ayuda a entender mejor lo que sucede en cada zona y a transformar una percepción general en información útil para análisis y toma de decisiones.



Referencias en APA 7.ª edición

Environmental Protection Agency. (2025, May 23). Health and environmental effects of particulate matter (PM). U.S. Environmental Protection Agency.

Environmental Protection Agency. (2025, May 30). Particulate matter (PM) basics. U.S. Environmental Protection Agency.

Google. (s. f.). Creating helpful, reliable, people-first content. Google Search Central.

Google. (s. f.). Google Search Essentials. Google Search Central.

Google. (s. f.). How to write meta descriptions. Google Search Central.

Google. (s. f.). Influencing your title links in search results. Google Search Central.

World Health Organization. (2021). WHO global air quality guidelines: Particulate matter (PM2.5 and PM10), ozone, nitrogen dioxide, sulfur dioxide and carbon monoxide. World Health Organization.

World Health Organization. (2024, October 24). Ambient (outdoor) air pollution. World Health Organization.

Filep, Á., Farkas, Á., Szabó, Z., Nagy, A., Vincze, A., Veres, Z., Mányoki, G., Tiszlavicz, L., & Bohács, A. (2016). Exposure to urban PM1 in rats: Development of bronchial inflammation and airway hyperresponsiveness. BioMed Research International.

Comparte este artículo:
Carlos Bolaños

Carlos Bolaños

Ingeniero de Telecomunicaciones Senior

Telemetry Expert & Mechanical Engineer en SESCOM

Ver más artículos